jueves, 29 de mayo de 2008

Comentario de contraportada por Vanessa Droz

Del mismo modo ajena a la cursilería que a los malabares de poéticas que inútilmente aspiran a inaugurar algo (lo que sea) y con títulos que anuncian narrativas que se pueden dar sólo desde la condensación poética, la poesía que Juanmanuel González nos entrega en éste, su primer inventario, individual e impreso, para presentarse al mundo, tiene como eje fundacional el cuestionamiento de todo —como debe ser—: desde el mismo ejercicio de la escritura, cuyo silencio queda inscrito en la tipografía que pretende evocarla, hasta de su propio modo de acercarse a la cotidianeidad, a los mitos políticos, a los productos de subcultura de los que a menudo se nutre. Con ingeniosos juegos de palabras y de estructuras, además, nos hace pensar y repensar hasta que la sonrisa que nos provoca, cómplice, se instala en la memoria para, sobre todo, ahora y más tarde, compartir silencios.

-Vanessa Droz-
poeta y crítica puertorriqueña